Cristiano en Construcción

La Santidad no es el camino a Cristo, Cristo es el camino a la Santidad.

La Clave para el éxito económico

Posted by Jhon en Viernes, enero 25, 2008


Romanos 12:2 No os conforméis a este sigo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Hace mucho tiempo aprendí, que la vida del cristiano es como pasar por una universidad, te matriculas al aceptar a Jesucristo como Señor y Salvador, pero es apenas el comienzo, como ya dije anteriormente en otro post, si esto fuera todo, si Dios no tuviera otro propósito para con nosotros, simplemente al segundo posterior de nuestra conversión, caeríamos tendidos y pasaríamos literalmente a mejor vida.

Pero esto es apenas el comienzo, una vez matriculados en la Universidad de Dios, comenzamos a pasar materias y como en toda carrera universitaria hay materias mas fáciles que otras, y materias que incluso desearíamos no tener que cursar, recuerda cuando tenia que asistir a esa odiosa clase de Álgebra Booleana?, son muy pocas las personas a quienes les complace pasar horas con formulas matemáticas, ecuaciones y números. En la vida cristiana ocurre algo similar, la materia que mas nos cuesta aprobar, es la referente a números.

En cuestión de dar y recibir, sabemos lo que dice la palabra, pero nuestros sentimientos nos dicen otra cosa, y siempre llega el momento en que debemos decidir a quien creerle, si a lo que nos viene diciendo el mundo desde siempre o lo que dice la Biblia.

En las iglesias generalmente se utiliza Malaquías 3:10 para exhortar a los creyentes a traer los diezmos a la iglesia. En mi humilde opinión hay muchos mas argumentos que los tomados a veces abruptamente de este versículo. Si nos basamos solamente en el, que es lo que hacen muchos creyentes, se puede dar la mala enseñanza de creer que Dios es el “Chase Manhatan Bank” de los cristianos, que si cumplimos con dar el diezmo Dios “tiene” que bendecirnos.

Debo mencionar que muchas iglesias enseñan erróneamente y de mala manera este principio, dañando al creyente, y haciéndole pensar que si Dios no te esta bendiciendo es porque estas “robándole” en sus diezmos. Lo cual no solamente crea una cultura de manipulación de la voluntad de Dios, sino que peor aun ha dado paso a todo un estilo de predicación, el llamado “evangelio de la prosperidad” que saca de todo contexto cuanto versículo le es posible para prometer riqueza y prosperidad a todo el que se convierta y asista a MI iglesia. Porque mejor no regresamos al siglo IV, cuando obligaban a todo mundo a convertirse al cristianismo, llenando las iglesias de personas, no de creyentes y seguidores de Cristo.

Veamos entonces que es lo que realmente dice la Biblia, que es lo que promete Dios y cuales son los puntos de esta materia que tanto nos cuesta aprobar en la universidad de Dios.

Antes de proseguir considero prudente dejar claro ciertos puntos :

  • Dios, es un Dios bendecidor por excelencia.

  • Prosperidad NO significa exclusivamente riqueza material en el lenguaje bíblico.

  • No podemos engañar a Dios ni sorprenderlo con nuestra astucia, el conoce nuestro corazón.

El enemigo de la humanidad, el gran engañador, sabe perfectamente que una de las grandes debilidades del hombre es el amor al dinero y las posesiones, tan eficaz arma a resultado para la perdición del hombre que incluso se atrevió a tentar a Nuestro Señor. (Mat 4:8-9)

Al respecto nos advierta la Bíblia:

Eclesiastés 5:10 El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. también eso es vanidad.

El dinero y las posesiones, dos compinches que van por el mundo haciendo mas daño que bien en las personas. No quiero decir ni remotamente que el tener dinero o posesiones sea malo, ni pecaminoso ni mucho menos, el daño esta en “el amor a estas cosas”, recordemos siempre que el dinero es un excelente siervo, pero un pésimo amo. (1 Tim 6:7-10).

La Biblia no solo nos advierte acerca del amor al dinero, nos enseña además que si lo poseemos debemos ser buenos administradores, y es aquí donde encontramos la primera piedra de tropiezo para muchos. Si hay algo que nos cuesta entender en un comienzo y mas difícil aun es aplicarlo, es entender que no somos dueños de nada, aun de nuestras vidas, ya que hemos sido comprados y a precio de sangre, no nos pertenecemos ni siquiera nosotros mismos.

Siendo esto es así, entonces que nos hace pensar que somos propietarios de la casa, el carro, la finca, el ganado, la oficina, el edificio, etc etc etc, somos Mayordomos! no propietarios, y como mayordomos nuestro deber es ser buenos administradores no derrochadores de lo que se nos ha puesto en nuestras manos, lo cual por demas esta decir no fue puesto en nuestras manos para nuestro usufructo, fue puesto para bendecir a los demás.

Déjeme darle un truco o como diríamos en lenguaje universitario, le voy a obsequiar la respuesta en este punto :

“Cuando aprendemos que no somos dueños de nada, obtenemos la libertad de las posesiones”

Vivimos engañados pensando que tenemos posesiones y pasamos nuestras vidas tratando de conservarlas y aferrándonos a ellas, cuando lo que ocurre es el caso contrario, tenemos la tendencia a convertirnos en esclavos de esas posesiones. Cuando por fin entendemos que no nos pertenecen, entonces nos liberamos de esa pesada carga.

Bien, ahora que nos hemos liberado de la pesada carga de las posesiones, vamos a ver un poco mas de cerca su secuas el Sr. Dinero. Hay muchas personas cuyo problema no son las posesiones, su problema radica directamente en su apego al dinero, se apegan tanto que no lo gastan, no obtienen posesiones, mucho menos lo donan, o hacen algo con el, no es increible, no hacen nada con el, se dedican a una sola cosa, acumularlo, mas y mas y nunca es suficiente. La Biblia también tiene un nombre para este tipo de estudiante, su enfermedad y su diagnostico.

1Ti 6:9 Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición;

Una vez que tenemos claro la opinión de la biblia respecto a este par de enemigos del cristiano, veamos entonces cual debe ser la actitud del cristiano en este campo.

Para ello utilizaremos un principio universal, el principio de la siembra y la cosecha.

2Co 9:6 Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.

El deber de todo cristiano es DAR, así de sencillo DAR, mas allá de ser un deber, es una responsabilidad, su dinero, su tiempo, su consuelo, su consejo, su conocimiento, son apenas algunas de las cosas que usted puede y debe dar a la causa del evangelio. También hay principios en cuanto al como hacerlo (Mat 6:1-4 Sermón del monte)

Seguramente muchos estarán en estos momentos revolviéndose en sus asientos pensando “yo doy mi diezmo cumplidamente cada semana, pero Dios no me bendice!”.

Recuerda el punto que quise dejar en claro hace un rato?, se lo recordare : “Prosperidad NO significa exclusivamente riqueza material en el lenguaje bíblico”.

Si bien la Biblia esta llena de promesas para nosotros los creyentes, aun no he podido encontrar dos de ellas que me hubiera encantado encontrar : a) te voy a dar el numero del lotto en sueños b) vas a ser feliz todos los días de tu vida.

Las Bendiciones de Dios no siempre son económicas o materiales, pero tendemos a creer que bendición es sinónimo de prosperidad económica,

Aquí es donde nos encontramos con dos tipos de cristianos, por un lado tenemos aquel que no tiene mucha abundancia económica, curiosamente este suele ser el mejor o mas fiel diezmador o dador, en buena hora, pero también en este mismo grupo encontramos que muchos “dan por necesidad”, rompiendo así el primer requisito mencionado en 2 Cor 9:6.

Y por otro lado encontramos al cristiano económicamente pudiente, donde también encontramos tristemente el rompimiento del segundo requisito, “dar con tristeza”, recuerda el amor al dinero? a muchos les duele desprenderse de su dinero.

No quiero juzgar a ninguno de estos bien intencionados hermanos en la fe, se bien que no es fácil pasar por una situación económica difícil y aun así pensar en dar y por otro lado también conozco la presión del mundo con su diario bombardeo de gasta, compra, endeuda, tener mas, mas y mas.

No es fácil, vaya que si lo se!, entonces de que se trata todo esto? acaso es una trampa sin salida?

De ninguna manera, es aquí donde entra el versículo del encabezado de este articulo:

Romanos 12:2 No os conforméis a este sigo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Parafraseando : Cambiar nuestra actitud por medio de nuestro Cambio de pensamiento.

Lo primero es entender y con el entendimiento viene el cambio de actitud, y para poder tener éxito y graduarnos en materia económica en la universidad de Dios, debemos aprender a ser dadores alegres.

He aquí algunos tips que le pueden ayudar con su cambio de actitud hacia el dinero, las posesiones y el dar.

  • Somos mayordomos no propietarios (Prov 6:6-8, Lucas 12:42)

  • Dios conoce nuestras necesidades y a prometido suplirlas (Mat 6:8, Fil 4:19, 1 Tim 6:17)

  • No permita que su gozo se base en lo que tiene o no tiene (Filip 4:12)

  • Sea agradecido en lo que tiene, cuente sus bendiciones no sus necesidades (1 Tim 6:7-8)

Como se que cada vez que tocamos el tema económico, se nos desdibuja la sonrisa del rostro, permitame tratar de devolvérsela con una corta historia :

Un hombre tuvo un ataque de corazón y lo llevaron rápidamente al hospital. Prohibieron que tuviera visitas y por eso estaba un poco deprimido. Mientras que estaba en el hospital, murió un tío muy rico y le dejó un millón de dólares. Su familia no supo como compartirle estas noticias sin excitarle demasiado y causarle peor daño. Así que se decidió llamar al pastor y pedirle compartir estas noticias de la manera más tranquila posible. El pastor preguntó al paciente qué es lo que él haría si acaso viniera a heredar un millón de dólares. El paciente respondió inmediatamente, “Creo que entregaría la mitad a la Iglesia”. ¡Con eso cayó muerto de inmediato el pastor!

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5 comentarios to “La Clave para el éxito económico”

  1. hola bendicion profunda desde los alto por ese mensage tan mostivador que puede ayudar muchas persona y dios estara muy contento por esa informacion que esta brindando le deseo exitos en su proyecto con el poder de dios amen

  2. considero que es una pagina muy sabia.dios los bendiga

  3. jorge ruiz ramirez said

    HOLA HERMANO DIOS LO BENDIGA
    MUY ACERTADO COMENTARIO ES CIRTO QUE LA ECONOMIA NOS PESA POR NO QUERER CONFIAR PLENAMENTE EN DIOS.
    ESO ES POR QUE NO DESEAMOS ABANDONAR LOS APEGOS AL DINERO, SIEMPRE QUE NOS HABLAN DE COOPERAR NOS DUELE DAR Y NO ENTENDEMOS QUE LO QUE TENEMOS NO ES DE NOSOTROS Y ACTUAMOS EGOISTAMENTE. SOMOS TORPES, POR QUE SI ES CIERTO DIOS NOS DA MAS DE LO QUE MERECEMOS. HASTA LUEGO

  4. Jhon said

    Gracias por sus comentarios,

    Espero que Nuestro Señor nos de sabiduría, prudencia y sobre todo humildad para reconocer que todo le pertenece a El y que el tiempo que pasamos aquí no somos mas que administradores de su multiforme Gracia.

  5. Luis Carlos said

    Gracias por este mensaje, edifica mi vida, espiritual y material.

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