Cristiano en Construcción

La Santidad no es el camino a Cristo, Cristo es el camino a la Santidad.

Como discipular

Posted by Jhon en Jueves, enero 31, 2008


Como complemento a un articulo anterior (Creyente o Discipulo?), me parecio apropiado incluir algunas bases y ejemplos de discipulado que puede llevar a cabo.
Recuerde, como Cristianos en Construcción es parte de nuestro deber poner a disposicion de Dios nuestros talentos y experiencias.
En este articulo podra encontrar ejemplos vivenciales de como discipular a otras personas con algunas bases practicas.

Tomado de : How I Do One-to-OneCopyright 2005 por Joan Esherick, traducido por DesarrolloCristiano.com
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Cuando ingresé a la universidad, asumí que las infancias de todas las personas eran similares a la mía. Probablemente todo el mundo sabía nadar y remar en una canoa; y todo el mundo había ordeñado una vaca.

¡Quedé sorprendida cuando descubrí que no era así! Me sentí un poco tonta pero agradecida: tonta por mi conjetura tan inocente, agradecida por mi experiencia.

Me sentí igual al convertirme. Di por sentado que la mayoría de los nuevos creyentes se habían reunido con un cristiano más maduro y sabio para aprender sobre cómo seguir a Jesús. Después de todo eso era lo que yo había experimentado por cuatro años. Pero cuando mi esposo y yo nos mudamos a Filadelfia para que él pudiera asistir a un seminario, una vez más me di cuenta de que estaba equivocada. ¡Incluso los estudiantes del seminario no habían vivido lo que yo sí había experimentado! Ahí fue cuando comprendí que discipular era un regalo que necesitaba compartir con otros.

Desde entonces, es decir hace veinte años, Dios me ha dado la oportunidad de discipular a nuevos y no tan nuevos creyentes con distintas necesidades y disposición. Cada relación ha tenido sus propias características, alegrías, y desafíos, pero todos han testificado lo que Dios puede hacer cuando un creyente invierte en otro.

A continuación les presento estudios de casos de esas relaciones. Algunos describen una singular experiencia de discipulado casi exactamente como ocurrió; otros representan una mezcla de varias relaciones. (Cambié los nombres y alteré los detalles para proteger la privacidad de las personas involucradas.) Espero que este vistazo en la experiencia de una imperfecta, pero dispuesta, discipuladora les ofrezca una percepción más amplia de las formas en que se puede llevar a cabo un discipulado.

  • Elizabet:
    «Quiero saber más sobre mi fe.»
    Método utilizado: BASES
    Tipo de reunión: Sesiones semanales de hora y media
    Lugar de reunión: Mi cuarto de estudio o el de ella.
    Duración: Quince semanas (un semestre)

Elizabet, una nueva creyente y compañera de la universidad, fue la primera mujer que discipulé. Yo había estado en la fe tan solo tres años, pero mis líderes ministeriales del campus creyeron que podía ayudarla con sus preguntas básicas. Diseñamos nuestras reuniones alrededor de los deseos de Elizabet de aprender más acerca del cristianismo básico. Aunque algunas veces tocábamos asuntos personales, nos concentramos en un programa de estudio establecido. Usamos lo que ahora llamo el método BASES para el discipulado.

Busque su agenda y fije las reuniones semanales, así como la fecha para finalizar el discipulado. Elizabet y yo acordamos reunirnos todas las noches de los martes. Para fortalecer nuestro compromiso, establecimos una fecha de cierre antes de empezar (lo que también proveyó un claro panorama para terminar si la relación no funcionaba).

Aparte un tiempo al inicio y final de cada reunión para hablar con Dios. Elizabet no estaba familiarizada —e inicialmente hasta se sentía incómoda— con orar en voz alta, le enseñé cómo hacerlo al orar al principio y final de nuestras primeras sesiones. La oración consistía en una simple petición para que Dios estuviera con nosotras, nos enseñara y ayudara a aplicar lo que habíamos aprendido. A medida que el semestre avanzaba, le pedí a Elizabet que hiciera oraciones tan cortas como de una palabra o frase. Con el tiempo, mis oraciones solitarias de menos de un minuto dieron lugar a oraciones conversacionales de diez minutos que abrían y cerraban nuestro estudio.

Sepa qué material utilizar. Elizabet anhelaba conocer las bases cristianas. Usamos los primeros tres libros de la serie El diseño del discipulado (publicada por Los Navegantes), una de las herramientas más acertadas para el discipulado y que está disponible en la actualidad. Cada semana completábamos un capítulo de la guía de estudio para discutirlo más adelante junto a las preguntas adicionales que Elizabet planteaba.

Establezca un tiempo para hacer su parte. Además del capítulo de la semana, me preparaba para las preguntas que pudieran surgir y así proveer el trasfondo histórico, el contexto bíblico, o información cultural que ayudara a Elizabet. A pesar de que intentaba responder a todas ellas, no siempre podía hacerlo. Algunas veces Elizabet hacía preguntas que yo no podía contestar pero no dudaba en decirle: «No lo sé pero voy a averiguar».

Siéntase libre en ceder los resultados a Dios. Entregue en las manos de Dios los resultados. Aunque le daba a Elizabet hechos bíblicos y verdades doctrinales, no podía impactar su corazón; solamente Dios podía moldearla y cambiarla. Encontré libertad y paciencia a medida que le confiaba a él los resultados.

Mi experiencia positiva, aunque imperfecta, con Elizabet estableció el escenario para otras relaciones de uno a uno. Mientras Elizabet ampliaba sus bases, aprendí ciertas destrezas para discipular y gané confianza en la habilidad de Dios para usarme.

  • Sara:
    «Tengo mis bases en la fe pero quiero profundizar más».
    Método usado: GUÍA
    Tipo de reunión: Estudios quincenales de dos horas cada uno, salidas especiales mensuales, y un mini-retiro
    Lugar de reunión: Una sala pequeña y privada de la iglesia, otras locaciones
    Duración: Un año académico: de setiembre a junio

Mi inversión en Sara, una conocida de la iglesia, empezó cuando me pidió que la discipulara. Ella quería profundizar en su andar con Dios, así que nos empezamos a reunir dos veces al mes para guiarla en los métodos de estudio bíblico y en las disciplinas espirituales. A diferencia de Elizabet, Sara no quería usar un plan de estudio estructurado. En lugar de eso, usamos varios pasajes de las Escrituras y libros clásicos como La oración cristiana de Ole Hallesby, Alabanza a la disciplina de Richard Foster, La búsqueda de Dios de A. W. Tozer, La práctica de la presencia de Dios del Hermano Lorenzo. Aprendimos a crecer juntas.

Guíe a su discípula hacia las herramientas y disciplinas necesarias para que crezca. Aunque Sara conocía las bases, no sabía nada sobre métodos de estudios bíblicos, concordancias, biblias temáticas, comentarios, diccionarios bíblicos, y clásicos cristianos. Pasamos nuestra primera semana revisando las herramientas de estudios, los métodos y los libros que intensificarían su estudio personal para luego usarlos en nuestro tiempo juntas.

Sara, sin embargo, necesitaba más que libros y destrezas de estudio: necesitaba experimentar la presencia de Cristo. Para ayudarla a nutrir esa conciencia, implementamos «la disciplina de la semana» (por ejemplo: el silencio, el retiro, la meditación, la adoración, el escuchar, el rendirse, o el servicio) y practicábamos esa disciplina hasta la siguiente reunión. Nuestros nueve meses juntas culminaron con un mini-retiro (seis horas un sábado en la casa de vacaciones de una amistad) donde pudimos practicar nuestras disciplinas aprendidas con el mínimo de distracción.

Ubique a su discípula en la búsqueda de respuestas. Me sentía tentada a responder concisa y ordenadamente a todas las preguntas de Sara. Sin embargo, para que Sara creciera necesitaba luchar con algunas preguntas por su propia cuenta. En lugar de definirle el concepto de rendirse, por ejemplo, le pregunté a Sara cuál creía ella era su significado. Luego la animé a que realizara un estudio exegético y bíblico de lo que era rendirse (incluimos también otros conceptos: someterse, ceder, dar y ofrecer). En nuestra siguiente reunión hablamos sobre sus descubrimientos. Conforme Sara buscaba las respuestas de Dios (en vez de que yo se las diera), su vínculo con él crecía.

Inspire y bríndele consejos prácticos. Animé a Sara a que escribiera versículos en tarjetas y que los colocara donde pudiera verlos. Le enseñé cómo entregar sus pensamientos a Dios. Le mostré cómo hacer una pausa para sus «momentos de meditación» a lo largo del día (por ejemplo, cuando el reloj daba la hora, ella podía reflexionar sobre algún atributo de Dios). Le compartí cómo el anillo que llevaba me recordaba a Dios y le obsequié un anillo similar cuando nuestros caminos se separaron. Sara anheló conocer la presencia de Dios pero a menudo olvidaba que él estaba ahí. Ella simplemente necesitaba formas prácticas para recordarlo.

Aprenda a llevar los asuntos espirituales a la vida diaria. Además de nuestros tiempos regulares de estudio, cada mes Sara y yo pasábamos una tarde juntas. Un mes nos fuimos a caminar para disfrutar y adorar a Dios. En otro mes, asistimos a un concierto y discutimos sobre Cristo, el arte, y lo que significa honrarlo con lo que escogemos para entretenernos. Muchas veces nos reunimos en cafeterías o para desayunar. Al pasar tiempo para recrearnos, fuimos capaces de discutir sobre los desafíos diarios y ampliar nuestro sentido sobre cómo Dios se involucra.

Ayudar a Sara a descubrir una relación más profunda con Dios me llenó de alegría. Me hubiera encantado seguir reuniéndome con ella pero al final del año Sara creció más allá de lo que yo podía ayudarla. Continuó caminando profundamente con Dios por su propia cuenta.

  • Telma:
    «Necesito una amiga más madura y más sabia que ejemplifique una vida guiada por fe».
    Método usado: VIDA
    Tipo de reunión: Informales e irregulares, pero frecuentes
    Lugar de reunión: Mi hogar, su hogar, senderos en el parque, cafeterías, el auto.
    Duración: A largo plazo, sin fecha de cierre (el nuestro duró hasta que Telma se mudó.)

Telma, una joven creyente, provenía de un hogar disfuncional y necesitaba a alguien a quien pudiera observar y aprender de su vida ordinaria. Fui la mentora de Tina y aprendimos a tener una VIDA juntas.

Vea a su discípula como un nuevo miembro de su familia. Es decir, acójala en su vida y en su casa. En ese momento, e incluso ahora, invitábamos a Telma a cenar; también me acompañaba en mis diligencias o pasaba por la casa para hablar un rato mientras yo hacía mis quehaceres diarios. Este discipulado de vida-a-vida requería disposición. Aunque no lo planeé, nuestras conversaciones más profundas tuvieron lugar en momentos inesperados que nunca hubieran ocurrido en un estudio estructurado.

Interésese y acepte la ayuda de su discípula. Telma ocasionalmente llevaba a mis hijos (a los tres y por su propia iniciativa y costo) al cine, al parque, a heladerías para que yo pudiera descansar o estudiar. Mis hijos disfrutaban esas salidas tanto como yo atesoraba los descansos.

Telma también me ayudaba en los proyectos de la casa, lo cual nos daba tiempo para discutir cualquier tema que estuviera en su cabeza. Al permitirle a Telma que nos ayudara, ella tuvo más tiempo para hablar y ver cómo nuestra familia cristiana y funcional, pero imperfecta, aplicaba la verdad bíblica en su diario vivir.

Deje que su discípula vea sus debilidades. Telma me observó obedeciendo a Cristo y fallándole. Mis errores muy humanos revelaron mi necesidad y dependencia de Jesucristo. Cuando permití que Telma presenciara mis luchas, fue capaz de ver cómo aprendía a confiar en Dios en la adversidad, cómo me rendía ante preguntas sin respuesta, y cómo me arrepentía cuando pecaba. Por ejemplo, cuando le conté que había perdido mi temperamento con mi hijo de ocho años y cómo tuve que pedirle perdón a Dios y a mi hijo, Telma aprendió cómo se puede resolver un conflicto y cómo eso nos ayudan a crecer.

Aprenda a decidir cuando decir «cuando». Compartir la vida con Telma era un privilegio, pero también necesitaba guardar mi corazón, mi familia, y mi privacidad. Gracias a que Telma sabía que era bienvenida y amada, podía decirle: «Esta tarde no puedo. ¿Puedes pasar la próxima semana?» Al establecer límites modelamos la forma de establecer y seguir prioridades —algo que Telma de otra forma no hubiera aprendido.

Aunque Telma diría que ella fue la que más beneficiada de nuestra amistad, su espíritu generoso y deseo por conocer a Dios me refrescó y animó. Sentí cómo Tina me daba más de lo que yo le daba a ella.

  • Natalia:
    «¡Estoy en crisis!»
    Método usado: Las 4 A
    Tipo de reunión: Llamadas telefónicas y encuentros informales
    Lugar de reunión: La casa de Natalia, restaurantes, senderos en el parque
    Duración: Una intervención temporal hasta que encontrara un grupo de apoyo.

Cuando el esposo de mi vecina Natalia murió, ella sufrió una crisis inimaginable. Aunque no éramos grandes amigas, Natalia respetaba mi fe y me preguntó si podíamos hablar. En nuestra primera conversación, me sentí un poco extraña pero con el tiempo aprendí a ser un apoyo.

Acompañe. Si bien muchos ofrecieron una asistencia práctica, Natalia necesitaba que yo la acompañara en su crisis de fe, necesitaba a alguien con quien pudiera llorar y procesar sus preguntas. Algunas veces lloraba, mientras yo me quedaba en silencio. En otras oportunidades, le aseguraba que su confusión y rabia eran respuestas normales a su pérdida. Sencillamente la escuchaba, me sentaba a su lado y oraba.

Anímela con verdades y no con trivialidades. Natalia recibió muy bien la Palabra de Dios una vez que se dio cuenta de que yo no minimizaría su dolor. Le recordé sobre la fidelidad y soberanía de Dios y que podíamos confiar en él aun cuando nuestro corazón estaba roto y nos sentíamos confundidas. Aunque se sentía afligida, Natalia recibió el consuelo y la paz de Dios.

Ayúdela a dirigirse a los canales de apoyo apropiados. Le proveí ánimo bíblico y recursos apropiados (por ejemplo, El problema del dolor de C. S. Lewis), pero Natalia necesitaba interactuar con personas en circunstancias parecidas. Encontré un grupo de apoyo local y le ofrecí acompañarla a la primera reunión. Al principio estuvo renuente pero aceptó y después empezó a ir por su propia cuenta. Este grupo de mujeres que pasaban por alguna aflicción le ofreció el apoyo y la comprensión que yo no podía darle.

Apártese y deje el camino libre cuando otros medios de apoyo aparezcan. Natalia necesitaba que yo me involucrara en esas primeras semanas. Pero a medida que el tiempo pasaba, otras personas estaban mejor capacitadas para suplir sus necesidades. Dejamos de reunirnos dos meses después de la muerte de su esposo. A menudo me sentí incapacitada pero consideré mi tiempo con Natalia como un privilegio porque me permitió acompañarla en su sufrimiento.

Elizabet, Sara, Telma, y Natalia: cuatro vidas con necesidades distintas en cuatro épocas diferentes. A pesar de eso Dios usó nuestras relaciones para enseñarnos más acerca de él y moldearnos más como Jesús. Soy una mejor discipuladora —y discípula— gracias a cada una de ellas.

Acerca de la autora
Joan Esherick es maestra, discipuladora, y conferencista en Telford, Pensilvania. Es la autora de Our Mighty Fortress: Finding Refuge in God [Nuestra extraordinaria fortaleza: Al encuentro de un refugio en Dios].

Gracias a que alguien se tomó el tiempo para reunirse con ella y pacientemente responder a sus innumerables preguntas, Joan obtuvo una sólida base para su relación con Dios. Sin esos encuentros, Joan afirma que nunca hubiera desarrollado la fe que la sostiene hoy día.

Acerca de estos anuncios

9 comentarios to “Como discipular”

  1. Mi participacion mas que todo espero que se tome como critica costructiva, soy respetuoso ante todo esfuerzo honesto y sincero,y el comentario al respecto del contenido de esta enseñanza no es mas que afirmar lo antes dicho: LAS BASES DE LOS METODOS, bien intencionados pero equivocados, por los mismos resultados que señala la autora en los diferentes ejemplos que son inciertos y sin contenido verdadero. ¿ cuantas personas estan estan haciendo lo mismo ? sinceros, pero equivocados. Podemos afirmar que metodos equivocados tendran resultados inciertos y sin contenido, EL SEÑOR sabia que habia la necesidad de proveer un modelo a seguir, y lo tenemos en romanos, pablo lo siguio y tenemos el resultado espectacular de la iglesia primitiva,hoy tiene el mismo poder para transformar a esta generacion maligna y perversa. ROMANOS 1: 16-17

  2. Jhon said

    Apreciado Hermano Raul,

    Ante todo Gracias por sus comentarios.
    Si bien es cierto que la carta a los Romanos es rica en contenido, por algo es bien llamada “La constitución de los cristianos”, si quisieramos dar una mirada exacta al modelo de la iglesia primitiva, seria mejor ver su estructura en el libro de Hechos de los apostoles donde se nos brinda una descripcion tanto del modelo de predicación de Pablo como del comportamiento de los creyentes de la epoca, comportamiento que al dia de hoy lamentablemente se ha perdido en gran parte.
    Por su breve testimonio me atreveria a pensar que esta basando sus conclusiones y evidente pasion por Romanos en su experiencia personal y como bien sabemos, no debemos tomar una experiencia personal para hacerla doctrina.
    En el Amor de Cristo me despido nuevamente agradeciendo sus comentarios y deseandole ricas bendiciones y crecimiento en su vida.
    Jhon.

  3. John Harold Cortes B. said

    Desseo obtener el material de El Diseño del Discipulado. Comprar por internet no me es muy facil. Indicame como hacerlo. Soy Colombiano y me congrego en la Iglesia Alianza Misionera de Colombia. Vivo en Cali Valle. Si posees este materia guiame como obtenerlo. QDTB.

  4. Jhon said

    Apreciado Hermano,

    El material que solicitas no lo tengo, de todas formas te recomiendo visitar en Cali la sede de Ministerios Precepto, puedes visitar mi otro blog http://preceptochile.wordpress.com, donde encontraras mas informacion del ministerio, el telefono de la sede principal en Bogota es 2248109, con el Pastor Luis E Pinzon, el te podra dar mayor informacion de donde dirigirte en Cali, espero que esta informacion te sea de ayuda.
    Bendiciones.
    Jhon

  5. Fernando said

    Apreciado Hermano Jhon, tengo 8 meses en el camino del Señor, y la verdad mi caso es un tanto especial pues yo en tan pocos meses he ido creciendo espiritualmente, se que tengo mis luchas y trato de vencerlas en estas ultimas semanas como que esas luchas no pude vencerlas, pero mi pregunta es: Es posible que en 8 meses se vean frutos?, sabe? mi alabanza a Dios es realmente fidedigna le alabo como en un tiempo atras David lo alabó con gozo y jubilo, mi vida de antes ya no esta en mi mente ni en mi corazon, deseo ser usado cada vez mas por Dios, tengo muchas bendiciones en mi vida, los cuales son responsabilidades en mi iglesia los cargos encomendados realmene me llenan de mucho amor, y ahora estoy entrando en un terreno mas profundo y me estan viendo como Lider lo cual me siento agradecido hacia el Señor por brindarme esta oportunidad y en mi cargo tengo q discipular a un hermanito que siempre iba por emocion pero ultimamente dejo de ir, pero la mision encomendada es Discipularlo quisiera tener un material completo y profundo de como poder discipular si ud, me pudiera enviar aquel material ya sea un link de una pagina o un libro para leer, en fin, se lo agradeceria y tambien le pido que me cubra en oracion, me llamo Fernando Vega soy Peruano, y sinceramente me apasiona hablar de Cristo, y estoy seguro que este hermano mio no sera el ultimo a quien discipule porque Dios me dio el Don de Evangelizar a las Naciones pero quiero empezar por mi Jerusalen
    Dios lo Bendiga a Ud. y su Ministerio
    atte
    Nando

  6. Jhon said

    Apreciado Hermano Fernando,

    Que gusto me ha dado leer su comentario, tratare de responderte en el orden que me preguntas esperando que mi humilde opinión te sea de utilidad recordado siempre de donde nos ha tomado El Señor y consciente de que todos hemos sido “primerizos” en nuestro caminar y que todos seguimos estando “en construcción”.
    – 8 meses aunque bien parece poco tiempo y lo es,no quiere decir que no puedas tener frutos, todo lo que nos mando Nuestro Señor fue “ir y predicar su palabra” y para ello todo lo que necesitamos es dar nuestro testimonio, la madures espiritual no la da solo el tiempo, la da nuestra disposición y deseo de búsqueda del Señor.
    – Un consejo: si bien por la gran pasión que se nota sientes en este momento por el Señor y su obra, al punto de que en tu iglesia te están viendo como un líder, bien por ti, pero nunca olvidemos que no somos lideres, SOMOS SIERVOS, mientras tengamos este pensamiento siempre presente es poco probable que nos desviemos de nuestro camino. Recuerda también siempre que primero esta “El Dueño de la Obra” y luego la obra misma, a veces tendemos a enamorarnos tanto de la obra que olvidamos al Dueño de la Obra.

    – Por ultimo respecto al material que me solicitas, lo mejor que te puedo recomendar es el ministerio donde yo mismo fui discipulado y sigo aprendiendo. Ministerios Precepto Internacional. En Peru existen oficinas del ministerio e incluso creo que hay un instituto, para mas información y contactarlos directamente en la siguiente pagina http://www.preceptoperu.org/

    Con mis deseos de bendición para tu vida y que tu crecimiento continué por siempre.(Fil 3:13-14)
    Saludos y Bendiciones
    Jhon

    http://preceptochile.wordpress.com

  7. Cristian Valenzuela said

    muy bueno los metodos, los usare para un trabajo del Instituto Biblico sobre discipulado, espero poder enseñarlos y aplicarlos en mi vida, familia e iglesia. bendiciones, los lei con altura de mira viendo como los puedo utilizar, sacar el mejor provecho dado las necesisades de cada persona que necesita ser discipulada.

    Bendiciones nuevamente y recordando que todos segumos siendo discipulados por Cristo

    se despide
    Hno Cristian Valenzuela
    Villa Alemana
    CHILE

  8. Maria Rivera said

    QUE DIOS LE BENDIGA ES DE SUMO GOZO SABER QUE EXISTE PERSONAS TODAVIA QUE SACAN DE SU TIEMPO PARA DAR ENSEÑANZA SOBRE EL DISCIPULADO. NUESTRA IGLESIA ESTA EN UNA NUEVA FACETA Y ESTAMOS BUSCANDO INFORMACION PARA DISCIPULAR A LOS NUEVOS CONVERTIDOS Y A LOS NUEVOS HERMANOS QUE DECIDEN LLEGAR A NUESTRA IGLESIA.

    • Jhon said

      Hola Maria,
      Gracias por sus comentarios,
      Personalmente me dedico justamente a asistir a las iglesias en el discipulado de creyentes a traves de Ministerios Precepto Internacional, si usted me indica el pais desde donde me escribe podriamos ponernos en contacto para colaborarle en su proposito.
      Bendiciones
      Jhon

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